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Henk Verkerk nació en Trujillo en 1962, pero vivió en Chiclayo desde 1964. Se crió en la que considera "la caldera del diablo", la céntrica calle chiclayana Daniel Alcides Carrión, refugio de algunos reconocidos, y otros olvidados, artistas e intelectuales. Fue gerente de exportación, analista de crimen y trabaja actualmente en el Ministerio de Justicia de Holanda, donde vive desde 1979. Es intérprete y traductor de holandés al castellano y viceversa. Este es su primer texto publicado en un medio de comunicación, el cual fue concebido para ser representado en el teatro.
 

MOSCAS DE BAR   |   Poetas y escritores lambayecanos / Moscas de bar   |   Febrero 07, 2024

Lana y Hank están acostados juntos en una mesa de morturario. Están muertos, pero se comunican telepáticamente entre ellos. Por lo demás, no pueden moverse o hablar… después de todo están muertos.

Hank: Hola, ¿vienes aquí a menudo?  

Lana: Ja, ja, ja ¡qué introducción tan original!

Hank: Bueno, ¿te conozco de antes? 

Lana: No creo, soy Lana.

Hank: Yo soy Hank, ¡qué lugar para muerto! 

Lana: Sí, aquí no hay vida…

Hank: Es gracioso, ni siquiera lo he intentado y ya estás desnuda a mi lado. 

Lana: ¡Tú eres de armas tomar! Ya estás todo listo y erguido ja, ja, ja.

Hank: No te hagas ilusiones… es el rigor mortis que está avanzando.

Lana: Lástima, un último polvo no estaría mal. 

Hank: ¿También con un gordo como yo? 

Lana: ¿Qué importa? Tampoco es que podemos ser selectivos ja, ja, ja.

Hank: Contigo no tengo porque ser selectivo, eras por seguro una mujer hermosa, ¡qué lindos ojos tienes!

Lana: ¿Estás mirando mis ojos?  

Hank: Bueno, tienes lindos ojos verdes, pero el resto está buenísimo, ¡y muy bien conservado! Estoy seguro que no te tiraste al tren o saltaste de un edificio. 

Lana: Nada del otro mundo: pastillas y mucho alcohol, no ensucia ni hace desorden. 

Hank: ¡Mujer hasta en la muerte! 

Lana: ¿Y tú cómo terminaste aquí? 

Hank: También pastillas, alcohol y algo de coca, pero antes de morir ya tenía esta apariencia de mierda. También una muerte sin hacer desorden.  

Lana: Ja, ja, ja no has perdido tu sentido del humor, ¡bien, hombre! 

Hank: ¿Humor? ¡Nada que ver! Me veo una mierda, pero esto no es nada comparado con lo que van a encontrar en mi cuerpo ja, ja, ja.

Lana: ¿También harto de la vida? Llega un momento cuando todo ya fue y ya no tienes ganas de vivir. Nada salía bien, nada resultaba como querías. A propósito, ¿cuántos años tienes? 

Hank: 53 ¿y tú?

Lana: 23

Hank: ¡Puta madre! ¡Qué desperdicio de mujer!, ¿pero quién soy yo para juzgarte? Tan bonita y tan buena compañía, ¿dónde estabas cuando te necesitaba?

Lana: Llevaba una vida de mierda y estaba preparando mi llegada a este sitio, ¿sabes que eres el primer hombre con quien puedo hablar normalmente y aún reír? 

Hank: ¿Nos vamos juntos al horno? ¿O te van a enterrar?

Lana: Horno, siempre me gustó broncearme y bajar de peso, así que una última vez debe ser posible.

Hank: Ja, ja, ja después nos dan un tratamiento en el cual los doctores advierten sobre el peligro de cáncer a la piel

Lana: Broncearse y al mismo tiempo bajar de peso, en realidad algo ideal ja, ja, ja.

Hank: Me gustaría entrar al horno contigo porque follar ya no es posible.

Lana: Ja, ja, ja si logras levantarte y venir a mí, no me opongo para nada

Hank: ¡Mi maldita suerte! No va a resultar, estoy aquí con rigor penis y no puedo hacer nada.

Lana: ¡Qué desperdicio! ¿Te acuerdas del MSN? ¡Cybersex!

Hank: Podríamos intentarlo, ¿qué llevas puesto? 

Lana: Nada

Hank: Yo tampoco

Lana: ¿Estás jugando con tu pajarito?

Hank: Sí, como loco.

Lana: Esto no funciona, ¿verdad?

Hank: ¡Para nada! ¡Simplemente nos rendimos!

Lana: Dime, Hank, ¿por qué pusiste fin a tu vida? 

Hank: Aburrimiento, aburrimiento absoluto, me aburría tanto que me aburrí de aburrirme.

Lana: ¿Sólo aburrimiento? Entonces muy radical.

Hank: No, no cuando el aburrimiento es tan extremo. Por supuesto que es más que aburrimiento, vacío, falta de motivación, ninguna razón para vivir y más de esa mierda.

Lana: Vale, ahora entiendo, ¿quieres escuchar mi historia? 

Hank: Claro, tesoro, ya te iba a preguntar.

Lana: Te daré la versión corta pues creo que ya llegan esos con mandil blanco a abrirnos: padre alcohólico, madre esquizofrénica, golpeada con frecuencia por padres adoptivos y también abusada sexualmente cuando era niña.

Hank: Ok, no tan malo como aburrimiento, pero empiezo a entender.

Lana: Cuando estaba al fin recuperada de toda esa miseria conocí a un hombre maravilloso. Convivimos, tuvimos un hijo. Ambos murieron en un accidente de tráfico en el cual yo conducía el auto bajo influencia de mucho alcohol. 

Hank: Eso sí es una puta mierda, ¿y que pasó después? 

Lana: Mi vida se fue totalmente a la puta mierda. Terminé en la prostitución, adicta a la heroína, cocaína y pastillas. Muchas veces fui violada y golpeada.

Hank: Ahora sí te acercas a mi aburrimiento extremo y falta de metas.

Lana: Ja, ja, ja un día amanecí en una playa, desnuda y claramente golpeada. Terminé en el hospital. Ahí me di cuenta que mi vida había terminado, no podía continuar y ya no había indicios que mi situación mejoraría. 

Hank: Entiendo, en tu caso también lo hubiera creído. Entonces, ¿hiciste un plan: pastillas, alcohol y caer muerta?

Lana: Exactamente, me hospedé en un hotel en la provincia, ¿por qué en la provincia? Lancé un dardo al mapa de Holanda y terminé ahí. Armada con 2 botellas de licor y un par de cajas con tranquilizantes, me encerré en la habitación y aquí estoy.

Hank: Hice más o menos lo mismo con coca y mi sitio era más exótico que la provincia. No sé como mierda me pudieron identificar, había tirado todos mis documentos y ahora estoy aquí a tu lado, suerte ante la tragedia. 

Lana: Cada desventaja tiene su ventaja, dijo Johan Cruyff.

Hank: Ahora que citas a Dios no hay más dudas: ¡estamos muertos!

 

De repente ingresan dos hombres vestidos de blanco, médicos legistas parecen…

 

Legista1: ¿Empezamos con el hembrón o con el gordo?

Legista 2: El gordo, así nos libramos de él primero, pero déjame comer mi sandwich de salchicha de sangresita… ¡una delicia, hombre!

Legista 1: Provecho, yo ya comí un sandwich de carne, ¡buenazo!

Legista 1: A cortar se ha dicho, ¡puta madre!, ¡el gordo se ha tragado una pelota de basketball!

Legista 2: ¡Creo que eso es su hígado! ¡Puta madre, ese gordo ha chupado de verdad! ¡Tenía claramente cirrosis! Iba a morir de todas maneras.

Hank: ¡Mierda! Felizmente me evité el dolor y la miseria de esa enfermedad.

Legista 2: Resultado del examen toxicológic: sobredosis de cocaína, tranquilizantes e intoxicación alchohólica. ¡A coserlo! Mírale los pulmones, parecen que salen de una parrilla. ¿Cuánto años tenía? 

Legista 1: 53. Este hombre seguramente ha envenenado su cuerpo desde los 14 años, pero ha disfrutado ja, ja, ja.

Hank es cocido.

Legista 2: Envuélvanlo y envíenlo a Rotterdam. ¡Su cuerpo será utilizado para la ciencia! Nos servirá, ¡qué tal porquería! Estómago, intestinos, hígado, pulmones, todo está severamente dañado, y el hombre tuvo que ayudar a la naturaleza, ¡increíble! 

Lana: Adios, Hank, duró poco tiempo, pero fue fuerte. Y gracias por las risas…

Hank: Sí, juntos en el horno con juegos eróticos no va a suceder. ¡No es nuestro día!

Lana: Sí, me podría suicidar por eso ja, ja, ja.

Legista 1: ¡Qué rica mujer! ¡Qué desperdicio, hombre! Examen toxicológico es claro: sobredosis de pastillas y alchohol. ¿La abrimos?

Legista 1: En realidad estamos obligados, ¡qué desperdicio! Mierda, habrá que hacerlo...

Legista 2: Veo órganos dañados, probablemente violencia, pero seguramente no la causa de su muerte, ¡pobre nena!

Legista 1: Sí, ¡qué desperdicio!, una chica tan bella. 

Lana: ¡Necrófilos de mierda! ¡Cósanme y al crematorio!

Hank: Ja, ja, veo que les gustas, van a tardar en cubrir tu cuerpo, son unos asquerosos.

Lana: Bueno, ese no está mal ja, ja, ja.

Hank: Adiós, mi tesoro. Creo que los necrófilos se aguantarán, veo personal caminando afuera.

Lana: Mi querido Hank, diviértete en Rotterdam. Quizás te estudie una estudiante guapísima.

Hank: Me excitas ja, ja, ja.

Hank es transportado a Rotterdam. Lana no tiene familia y será llevada sin ceremonias ni funeral al crematorio, el Estado paga. Recibirá lo que quería: un buen bronceado y perder muchos kilos, aunque no lo necesita, tenía un cuerpo magnífico, pero hasta el final… mujer.

 

Imagen: https://conceptodefinicion.de/morgue/

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